
domingo, diciembre 19, 2010
Reflexiones sobre la renovación de Gareca

miércoles, octubre 06, 2010
Mentiras y verdades

miércoles, agosto 04, 2010
Columna Pre-Torneo: ¿Como está Vélez?

martes, junio 08, 2010
2da visión semestral: Chau sueño, chau semestre

martes, junio 01, 2010

Qué difícil es resumir en un texto todos los sentimientos que vivimos los fortineros en lo que fue el primer semestre del año Centenario. Seis meses que comenzaron con la euforia y la alegría de saber que cumplimos cien años a pura pasión, que tuvo la ilusión de la Copa y que terminó tan triste. ¿Cómo explicar que aquello que parecía tan cercano, hoy por hoy esté tan lejos?
lunes, agosto 17, 2009
El plantel y lo que se viene

domingo, agosto 16, 2009
Oportunidades inoportunas: el caso Ocampo

jueves, marzo 12, 2009
Recomendación
martes, septiembre 23, 2008
¡Viven!

Sin jugar del todo bien, y con un resultado adverso desde los vestuarios, Vélez se interpuso a un problema Central, y completó la seguidilla de tres partidos en una semana con puntaje más que ideal. Nueve sobre nueve, y si sumamos la goleada en Mendoza, nos encontramos con un récord de cuatro al hilo. ¡Hace tanto!, mentirán y pensarán tímidamente por ahí…
Con un inspirado Burrito Martínez haciendo la diferencia, sobre todo en el segundo tiempo; un solidario y polifuncional Poroto Cubero, que aunque parezca mentira no siempre baila con la más linda; y con un Roberto Carlos (Léase Emiliano Papa) en un excelente nivel; los últimos tres puntos se quedaron en Liniers. Claro, sin el despliegue de Somoza, y la levantada de Zapata; nada hubiera sido posible.
Quizás, la importancia e hipocresía mediática refleje el buen nivel del equipo. “En las buenas aparecen todos”, se logra leer entre líneas; y “no nos sentimos candidatos”, gritan a más no poder Tocalli y Uglessich, desligando responsabilidades para el lado del Bajo Flores.
Saber cambiar a tiempo pudo haber sido la premisa fundamental para el comienzo de la nueva racha. Lo decía el periodismo, lo pedía la popular. Lo entendió a la perfección el cuerpo técnico y sus “players”. Hablando de Roma: Teléfono Coco, es para vos…
Falta mucho. Muchísimo. Una eternidad. Sin embargo, dimos los primeros pasos en un viaje de miles de kilómetros. Corregir errores es mucho más simple después de las victorias. Que los triunfos sirvan en la tabla, pero por sobre todas las cosas en la cabeza de los representantes velezanos. Pregunta un temeroso Taladro, ¿no estaban muertos? A propósito, yo pregunto: ¿Quién viene después de Banfield?, ¿Quién?, ¿Quién?...
jueves, septiembre 18, 2008
Yo fui...

Yo fui quien se ilusionó en Bahía Blanca y se desilusionó en La Plata. Si, cualquiera de las dos. Yo fui de los que entendían que Silva no estaba para la primera de Vélez. Yo fui el que dudó (y pese a todo, sigue dudando) de las condiciones de López. Yo fui quien exhibió a más no poder que un equipo de primera división no podía empatar bajo ningún punto de vista con Comunicaciones ni con Estudiantes de Caseros, por más amistoso que fuera.
Yo fui unos de los que nunca entendieron las razones ni los motivos de la exclusión de Martínez en la primera fecha, tras una excelente pretemporada. Yo fui de los desconfiados oficiales del sector izquierdo de la defensa velezana. Yo fui quien no le creyó ni un poquito cuando declaró que Papa podía llegar a serle útil en su esquema. Yo fui el que votó para que le de una mínima oportunidad a Carlitos Soto. Yo fui el que se basó en las estadísticas y reveló que Nico Cabrera tenía cinco mil partidos en primera y tan solo dos goles. Yo fui quien prefirió no escuchar sus reiterativas excusas después de una siniestra derrota en La Paternal. Yo fui el que sospechó siempre que a su equipo no solo le faltaba el gol, como Usted nos decía, sino muchísimas más cosas. Yo fui quien se fastidió ante Tigre, y solicitó encarecidamente que no se contrate más a un técnico con pasado de arquero. Yo fui de los que preferían irse al descenso con Bella y Cristaldo, antes de clasificar por la ventana a una triste y cuerva Sudamericana con Zapata y Uglessich.
Yo fui el que entendió que su ciclo en el club estaba cumplido. Yo fui quien no terminó de comprender el insólito pedido de Sessa, ni la sorpresiva llegada de Barovero para ser suplente. Yo fui uno de los que creían que el campeonato estaba terminado en la segunda o tercera fecha. Yo fui quien no se permitió festejar el triunfo en Mendoza porque habíamos sufrido quince o veinte minutos con uno de los peores equipos del campeonato. Yo fui el que se acercó al Monumental esperando la misma suerte del partido con Estudiantes, pero siendo conciente que el empate no era mal resultado.
Yo soy quien felicita el planteo que trabajó durante la semana para hacer desaparecer a uno de los grandes más chicos de los últimos tiempos. Yo soy el que reconoce la gran tarea de su equipo, sobre todo por las bandas. Yo soy quien se sorprende por la solidez defensiva y el despliegue de sus volantes. Yo soy el que espera que su protegido Zapata juegue por lo que vale. Yo soy uno de los primeros en aplaudir la nueva posición del Burrito entre enlace y media punta. Yo soy el que espera más oportunidades para el Bebu Velázquez, y alguna que otra para Nanni, ¿por qué no?
Don Hugo: Tiene en sus manos la posibilidad de callar a muchos de los que no confiamos en Usted. Todavía es muy pronto. Ojala algún día deba pedirle millones de disculpas por mi escepticismo ante su serena imagen. Mientras, le recuerdo lo mismo que cuando llegó: Sus éxitos serán los nuestros. Gracias por ganar en esa cancha tan difícil y devolvernos parte de esa confianza que habíamos perdido en el camino.
martes, septiembre 02, 2008
Piedra libre
El equipo de Tocalli viajó a La tierra del buen Vino con otro objetivo menos trillado que emborracharse de gloria. Ganar. Sin importar como. Medio a cero o tres a uno sufriendo de a ratos. Todos los puntos posibles debían volver junto a una quincena de tranquilidad. Más de mil quinientos enfermos Fortineros acompañaron a una camiseta bastante vapuleada, por cierto.
Con un planteo misterioso y casi jugando a las escondidas hasta último momento, El Fortín saltó al Islas Malvinas. Con un enigmático Burro de arranque y un aún más sorpresivo Cabrera entre los relevos, el equipo de Don Hugo se hizo fuerte de entrada, y ante una de las defensas más accesibles del campeonato golpeó hasta pasar.
Así llegó el primero. Con justicia y de pelota parada. De la mano y de los pies de un Ponce que le pega como jugador de Selección pero marca como central de inferiores. De la misma forma se estiró la ventaja. Otra pelota detenida a pocos metros del área del Tomba que llegó a capitalizar Rodrigo López, convirtiendo su primer gol en territorio nacional.
No solo por primera vez en el Apertura se ganaba, sino que por sobre todas las cosas se hacían dos goles en el primer tiempo.
Al descanso y a rodar la pelotita nuevamente con los mismos nombres que hasta ese momento se traían los primeros porotos a Buenos Aires. Hablando de Roma… En ese momento llegó el descuento. Si, casi desde el vestuario, con un Cubero que nunca llegó a cortar, un número veintitrés que no dejó duda de su número de dorsal, y un arquero al que cada día cuesta más trabajo defenderlo.
Gracias al bajo nivel de exigencia rival se pudo aguantar el partido sin demasiados sobresaltos. Adentro la gambeta de Ocampo, afuera la verticalidad inagotable del Churri Cristaldo. Ah, adentro Silva también…
La lógica práctica del fútbol, el extraño permiso de Jonás para jugar con la celeste y blanca, y un referí curiosamente sin errores, colaboraron con un Vélez que tardó más de la cuenta pero convirtió el tercero. Pelotazo largo para que el mejor jugador de la pretemporada, extrañamente borrado durante las primeras fechas, convierta en su primer partido como titular, su primer gol en el campeonato. Partido liquidado, hubiera dicho algún uruguayo amigo, no muy amigo de la institución.
Se despertaron los guerreros, nomás. Las similitudes, o las puras casualidades con el 2005 lo encontraron regalando fechas al por mayor; y las pocas exigencias que propuso el equipo más limitado del campeonato deberían servirle de cara a lo que viene. No todos van a ser Godoy Cruz. Que el receso haga bien los deberes, y corrija los errores de cara a la seguidilla blanca y roja. Que los hay, los hay. Mientras, piedra libre El Fortín. Allá, atrás de todo…
lunes, agosto 25, 2008
Liniers, macanudo…

Con un Silva entre los suplentes haciendo las veces de chivo expiatorio, El Fortín saltó a la cancha. No cuando quiso Beligoy, sino en el momento en el que la tele lo dispuso; comenzó un fastidioso y no menos aburrido encuentro entre un equipo que no proponía mucho fútbol y otro que de alguna manera u otra intentaba copiarlo. Léase Vélez – Tigre, o al revés. Da igual.
Ya en los primeros minutos un palo salvaba al Matador de Victoria, mientras varios contaban los palos que comenzaba a valer la desfachatez de Cristaldo. Destacadas las ganas de Cubero, y no mucho más que eso. Un Tobio que justificaba el trámite dos veinticinco en cada pelota dividida, y un Cabrera que sorpresivamente se contagiaba de la irregularidad del resto.
Con la omisión de un claro penal y varios agarrones dudosos se extinguía el primer tiempo. Los de la V azulada conformaban al técnico al punto tal de no presentar modificaciones para los últimos cuarenta y cinco.
Mientras la platea comenzaba a solicitar una entrega equivalente a los honorarios mensuales de muchos, Vélez llegaba al primero. Con justicia, pero sin sobrarle nada quebraba la resistencia de Islas y se adueñaba, en teoría, de un partido bisagra para la continuidad del entrenador.
Haciéndole honor al corto tiempo de duración de todo lo bueno, y casualmente o no, por la punta de Papa llegó la igualdad. Centro al primer palo de un Montoya mal posicionado y a cobrar. Así terminó la historia: Uno a uno final. Poco sirvieron los ingresos de Martínez y Bella, que si bien intentaron en pocos minutos lo que la mayoría de sus pares no hicieron en todo el partido; sus ganas resultaron insuficientes para vencer a un puntero devaluado que se llevó de Liniers lo poco que fue a buscar.
El peor resultado, para muchos, marcó la continuidad momentánea de un Tocalli que, según él, entiende al hincha pero no hace demasiado para darle el famoso golpe de timón a un equipo que hace rato perdió la brújula. Que los tiempos modernos le den la oportunidad al ganador del Gran DT de calzarse el buzo. No es poca cosa. Que demuestre cuanto sabe de fútbol. Por ahora el equipo de Liniers, sin ser el peor, continúa siendo uno de los buenos que cierran la tabla. Macanudo…
martes, agosto 19, 2008
No va más...

Sin una mentalidad definida viajó El Fortín a La Paternal. Inseguro, lleno de dudas, aunque también con algunas certezas. No solo sabiendo que la obligación por la que se le retribuye una importante suma de dinero dura noventa y pico de minutos, sino principalmente conociendo de antemano las cortas dimensiones del cajón de Boyacá.
Las sorpresas, bien gracias. Tal vez, un primer tiempo sin goles. Esa fue la única. El resto; más de lo mismo. Copiar y pegar aquel gol calcado del último enfrentamiento entre ambos equipos. Centro al área casi desde el círculo central, y cabezazo al segundo palo de Montoya. Con una defensa que no marca ni la mitad de lo poco que juega, y con un entrenador que tropieza dos, tres y miles de veces con la misma piedra.
¿Era evidente?, faltaba más. El maldito instinto gregario del pibe Tobio dejó en posición adelantada la falta de buenos ejemplos. Por aprender de Lima y Uglessich, entre otros, debió abandonar la cancha antes de tiempo.
Si bien los ingresos de Cristaldo y Martínez fueron relativamente importantes, poco sirvieron a la hora de las estadísticas. Sesenta minutos tardó Tocalli en darse cuenta que ninguno de los dos delanteros titulares estaban a la altura de las circunstancias, y más de seis meses tardó algún que otro dirigente en la platea de Argentinos en convencerse que el ex ayudante de Pekerman no era el tipo que Vélez necesitaba para reemplazar a un polémico y no más extraño Bigotón.
A lo mejor no fue tanta la diferencia. Probablemente no la haya sido. Sin embargo los resultados mandan y en definitiva reflejan el trabajo de un grupo tímido que parece no levantar cabeza. No solo la autocrítica continúa sin aparecer por Liniers, sino que se le miente constantemente a la gente en cada declaración. Además de cuatro goles, faltó patear al arco, marcar, correr, jugar, meter, y hacer todo lo que hizo un vapuleado Bichito que venía de ser goleado en Sarandí.
La ruleta velezana anuncia un esperado y triste final. La globalización del fútbol acorta los plazos y la falta de respuestas colabora con la causa. Que no sea tarde. Por lo pronto, se viene el puntero. No va más…
lunes, agosto 11, 2008
Igualito a su dueño

Para muchos, el destino decidió afortunadamente poner en el camino de la primera fecha a un Independiente de Borghi en formación y Copa Sudamericana. Otros, llegado el momento de elegir, hubieran preferido algún otro equipo un tanto más débil.
El show de luces y fuegos artificiales, además de exhibir en el aire la venta del Pichi Escudero, entre otras cosas, sirvió para avisarle a la multitud velezana que los nuevos refuerzos y compañía estaban por salir a escena. Recibimiento histórico para agendar en la memoria, y a su vez hacerles saber a quienes correspondan que no pasó por la categoría de las incorporaciones sino por el amor a la camiseta, y que seguramente si once no videntes se calzaban la V azulada, la ovación era muy parecida.
A los regresos de Leandro Somoza y Fabián Cubero se le sumaron las no menores vueltas de Juan Manuel Martínez, Emiliano Papa, y Marco Torsiglieri. Críticas constructivas por la originalidad velezana al momento de reforzarse, no pasaron por alto en los pasillos del club e hicieron contratar los servicios del uruguayo López, a priori un desconocido; Nico Cabrera, un volante con más llegada que gol; y Marcelo Barovero, un suplente de lujo con capacidades no muy distintas a las Cacace.
Del partido no mucho. Más ganas que ideas a lo largo de los noventa minutos, y si bien el dilatado ingreso del Churri Cristaldo sirvió en parte para penetrar la resistencia visitante, no logró quebrar el marcador.
Un Vélez prolijo defensivamente no dejaba jugar, pero tampoco ofendía demasiado la reputación rival. La extraña ausencia del Burrito, y el posterior no ingreso del goleador de la pretemporada llamaba la atención, y aún más si se lo veía a Silva perder pelotas al por mayor entre los defensores rojos.
Las buenas tareas de Papa, y Cabrera les daba oxígeno a los hombres de Tocalli, quien sorpresivamente o no, desde el corralito frenaba la iniciativa de Gastón Díaz de pasar constantemente al ataque. Un Zapata en levantada obligaba a soñar a gran parte de gente que aún confía en que levante su nivel, y en definitiva juegue por lo que realmente se lo pagó.
Así deambuló Vélez por el Teatro Colón de los estadios argentinos. Igualito a su dueño. Tal como lo refleja su entrenador. De manera tímida, sin llamar demasiado la atención. No faltó solamente el gol, como él mismo anunció en conferencia de prensa. Faltaron muchísimas cosas más, entre ellas la autocrítica. El equipo de Junio, ahora de Agosto, debutó sin pena ni gloria, y los plazos de la modernidad ya no dejan demasiado margen para el error.
Tibiamente aplaudido se retiró del campo de juego un conjunto buenudo que sigue creyendo que empató simplemente porque no le cobraron dos extraños penales. Lastimar más, respetar menos a los rivales y entender que esto recién empieza son las ideas principales si se tiene como objetivo pelear el único campeonato en disputa.
domingo, agosto 10, 2008
Fecha 1 - El Semáforo del Equipo

martes, julio 22, 2008
Solidez Juvenil

Todos recordamos aquel día, en Jujuy, con un Vélez que venía dulce y en la punta, cuando Fernando Tobio asomó en la Primera de nuestro querido Vélez Sarsfield. Con una figura imponente y un metro noventa que asustaba a cualquiera, el pibe nacido en Ramos Mejía tuvo una actuación simplemente buena, no demasiado acorde a lo que demostró el equipo en ese partido en particular. Sin embargo, con el correr de los partidos Fernando, con apenas 19 años (cumplirá 20 en octubre) demostró tener muchísimo más para dar, sobre todo en cuanto a la tranquilidad para actuar dentro de un campo de juego.
Es raro encontrar en un joven de la edad de Tobio tanta tranquilidad y serenidad para controlar la pelota en la línea de fondo, y jugarla con criterio. No estamos descubriendo América si decimos que fue una de las apariciones más importantes que surgió desde las Inferiores, junto a pibes como Cristaldo, Díaz, Despósito y Bella, en el pasado campeonato. Sin embargo, nunca está de más detenernos a observar en profundidad las actuaciones de cada uno de estos chicos en la Primera velezana, y la verdad es que lo del central ha sido bárbaro. Pese a no haber jugado demasiado como titular (en una decisión inentendible de mantener en el equipo a un jugador que ya ha dado su máximo de rendimiento en el club) en los pocos partidos que tuvo, Tobio asumió la responsabilidad y demostró su personalidad. A mí entender, todos estos méritos futbolísticos se potenciaron en el partido ante Independiente, en la anteúltima fecha del Clausura que pasó, donde controló en forma impecable a un goleador que venía bastante derecho como Germán Denis. Fue bárbaro por arriba, no lo dejó darse vuelta nunca, cuando lo enfentó en el mano a mano, ganó siempre el de Ramos Mejía, en fin, tuvo una actuación impecable. Por todo esto, y pese a los 19 años que evidencian su documento nacional de identidad, uno se pregunta, ahora que se fue un pilar como Pellerano: ¿por qué no darle una oportunidad como titular en este equipo que se viene?
Sabido es que detrás de él, no hay ningún defensor de jerarquía en el plantel, si asumimos al frágil chileno Ponce como un titular indiscutido en el conjunto velezano (en cuanto a condiciones futbolísticas, me animo a aseverarlo). Como posibles reemplazos, tenemos a más juveniles, sin casi experiencia (salvo Otamendi, que tuvo un par de minutos) o bien al veterano Mariano Ugglesich. El caso de este último es bastante particular: a mi criterio, nunca tuvo la calidad necesaria como para integrar un plantel de Primera velezano, sin embargo, apareció en una época (2002) en donde Vélez sufría el famoso “campeonato económico”, teniendo que conformarse con lo que había. Imagínense al técnico de turno, debiendo elegir entre él o Dudar; tampoco es que tuviésemos demasiadas alternativas. Con lo dicho, Mariano se hizo un lugar en el plantel, y salvo algún paso fugaz por México, siempre estuvo ahí, asomando. De a poco, fueron pasando los años y, teóricamente, el fútbol dice que adquirió “experiencia” (permítanme dudar de esto). Éste sería el único factor por el cual yo podría razonar que esté Ugglesich por sobre Fernando Tobio. Igualmente, y a mí entender, no es lo suficientemente consistente como para seguir manteniéndolo en el equipo. Seamos claros: Ugglesich es un jugador regular. Nunca lo vamos a ver teniendo un partido muy bueno (como tuvo Tobio ante el Rojo de Avellaneda, por citar un ejemplo) pero sí podemos llegar a verlo teniendo partidos muy malos. Entonces, la lógica indica algo, que en la realidad no se plasma. Sin intentar generar un movimiento revolucionario contra otro que supo ser un pibe de las Inferiores, me animo a decir que así como Tocalli, ante la necesidad, decidió darle la chance a los pibes en el pasado campeonato, este año debe reafirmar esa convicción en las Inferiores, y debe darle la chance a un jugador que, pese a su llamada “inexperiencia”, creo puede darle muchísima solidez a Vélez en el fondo, y llegar a ser, con el tiempo, un central de jerarquía.
jueves, julio 10, 2008
El último que cierre la puerta
Más allá de los errores del pasado, y de varias compras hasta irrisorias, siempre se dijo que a las cosas malas hay que criticarlas, como así las cosas buenas deben ser valorizadas y resaltadas. En este caso, Vélez está llevando a cabo uno de los mejores mercados de pases en mucho tiempo. Desde hacía años no se veía una renovación tan fructífera y tan pedida por la mayoría del público fortinero, con jugadores que definitivamente no pueden representar al club dentro del campo de juego (Sena, Bustamante, Bustos, Balvorín) sencillamente porque en el tiempo que estuvieron nunca lo demostraron, en lo que a su rendimiento se refiere. Es increíble que algunos hayan durado tanto en la Institución. Sin embargo, con esta limpieza profunda que encararon el cuerpo técnico y la dirigencia, esto parecería haber llegado a su fin. Es cierto, todavía quedan varios jugadores que están “de paso” en el club, y que se les nota hasta en la forma de jugar (entre otros, Zapata, Silva, etc) y varios que, visto y considerando el trato que se les dio, nunca debieran haber llegado (el caso más significativo es el Téllez del 2007, Jorge Núñez). En síntesis: la Comisión Directiva, jugador más, o jugador menos, está haciendo lo que se venía pidiendo desde hace ya varios años, una RENOVACIÓN. Y es una renovación bastante paradójica, por cierto, ya que en cuanto a las incorporaciones, no sólo se eligió a jugadores ajenos al club, sino también se eligió renovar recurriendo al pasado, con jugadores que conocen el paño y saben lo que es estar en el Club Atlético Vélez Sarsfield. Es cierto: desde esta columna, y en una charla de café previa al comienzo del campeonato y a su posterior desarrollo, podríamos decir que somos demasiado optimistas, y que a la hora de entrar a la cancha se ven los resultados. Sin embargo, es imposible hablar con el diario del lunes, a días de haber empezado la pretemporada. Por eso es que, viendo y considerando los que se fueron, y los que vinieron, se puede decir que Vélez, en teoría, se manejó bien en este receso en cuanto a la conformación del plantel.
Ojalá que esta limpieza, sumada a los pibes que van surgiendo desde abajo y que demuestran aptitudes y calidades acordes al fútbol de Primera División, más las incorporaciones, de la talla de jugadores como Somoza o López, sumada a la infaltable cuota de suerte, puedan combinarse para regalarnos un Vélez que vuelva a ser, fundamentalmente, un club serio, pero que también vuelva a animar campeonato tras campeonato, como supo hacerlo hasta no hace mucho tiempo.
martes, junio 24, 2008
En Velez hay Gato encerrado

Es casi un hecho que el ex arquero de Velez, Gastón Alejandro Sessa, va a hacer realidad su segundo retorno a nuestro querido Fortín. El DT del primer equipo, Hugo Tocalli, ya habia hecho público su deseo de repatriar al controvertido arquero y se puso en contacto con él para convencerlo de volver.
Sessa tenia firmado un pre-acuerdo con Gimnasia, pero esto no lo obliga a ir a la institución platense.
Recordemos que hace solo un año, el Gato se iba a Barcelona de Ecuador por la puerta de atrás luego de protagonizar un vergonzoso episodio en el partido de ida por los octavos de final de la copa Libertadores del año pasado ante Boca, cuando inexplicablemente le pateó la cabeza a Rodrigo Palacio, generando su expulsión apenas empezado el encuentro.
No dudo que Sessa es un excelente arquero, pero en Velez ha dado sobradas muestras de su desequilibrio mental. Por mi parte encuentro inexplicable que solo un año después se lo vaya a buscar, cuando se gastó mas de un millón de dólares en comprar a Germán Montoya para reemplazarlo.
Una más de las disparatadas decisiones de nuestra comisión directiva, y van......
lunes, junio 23, 2008
Con el diario del lunes

Demasiado lejos parecen haber quedado las reminiscencias de aquella gran preparación costera. Cerca y latente se encuentra el lamento por los puntos olvidados en varios partidos accesibles (Léase Racing y Arsenal, por ejemplo). Expulsiones infantiles y reiteradas y enigmáticas lesiones mostraron la falta de compromiso de gran parte de un plantel (no todo) que no logró contagiarse nunca de una hinchada que apoyó, tal vez, hasta un poco más de la cuenta. Ilógicas determinaciones de quienes manejan los destinos del club, colaboraron con la causa e hicieron leña del árbol caído.
Probablemente hasta el propio optimismo se haya ido desvaneciendo, resultados adversos mediante. La maldita realidad indica que Vélez hoy por hoy, lejos de ser el equipo exitoso de hace unos años, se despidió con mucha pena y poca gloria, (pese a la heroica victoria frente a diez tipos de Huracán) de un campeonato subestimado por muchos. La gran oportunidad dispuesta por obra y gracia del azar, de haber recibido a los cuatro grandes en el propio domicilio, poco se valoró a la hora de la verdad. El hecho de no disputar partidos entre semana no favoreció nunca a conquistar una plenitud física; y los escasos viajes al interior del país no contribuyeron tampoco, para evitar las fastidiosas y reiterativas fatigas musculares.
El diario del lunes expone un balance negativo en casi todas sus secciones. Triste, inexplicable. Difícil de imaginar, pocos meses atrás. Reconocer los errores, por ahí sea el primer paso de un complejo trabajo que se debería realizar de inmediato pensando en un futuro próximo de otro color. Que el árbol no tape el bosque; que una (muy) mala campaña, sobre todo a nivel rendimiento, no logre opacar la grandeza histórica del club de Liniers.
Humildad, sacrificio y a pensar con la cabeza a la hora de tomar decisiones. No dejen que se borre lo que tanto costó escribir. Que las cuatros patas (Jugadores, dirigentes, cuerpo técnico e hinchas) formen la mesa, y si no es mucho pedir que esa mesa sirva para sustentar el trofeo del Apertura próximo. Aprovechar otro semestre de cabotaje, explotar la clasificación ajena. Buscarle lo bueno a lo malo. Que en esta semana abran todos los boliches, y felices vacaciones, al que realmente se las merezca…