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sábado, diciembre 12, 2009

FINAL DEL VIAJE: Chacarita 0 - Vélez 0


Finalmente, se dio lo que todos esperábamos no se produciera: el fin de las esperanzas del campeonato. Con Banfield habiendo triunfado en el día miércoles, el Fortín empató apáticamente con el Chacarita de Fernando Gamboa, en el metegol de la Paternal, y dejó la imagen de la desilusión. En un partido con mucho calor y poca motivación para los jugadores velezano, Chacarita tal vez mereció un poco más, sobre todo por las chances claras que tuvo en ataque, pero al menos los dirigidos por el Tigre Gareca lograron mantener el arco en cero y esperar hasta el día domingo para cerrar un gran año en el José Amalfitani.

En realidad lo sabíamos…lo sabías vos, lo sabía yo, lo sabía todo el mundo. ¿Qué no queríamos verlo? Seguro. Pero estuvimos a 10 minutos de poder seguir peleando otra vez un torneo, y esto no es poca cosa. Pocos equipos pueden mantener una regularidad tal que le permita ganar un campeonato y estar ahí, cerquita, al siguiente. Incluso a Estudiantes, en su momento, le costó. Por eso hay que valorar este momento fortinero, que no responde a una ilusión de verano que dura un ratito para después desplomarse abruptamente; sin ir más lejos, hay equipos que, luego de haber peleado el último torneo, hoy por hoy penan en las últimas posiciones. Por eso no existe el reproche para los muchachos de Gareca. Sólo agradecimientos. Por la entrega, por las ganas, y por el corazón aún sabiendo que, hablando mal y pronto, “se jugaba por nada”.

En cuanto al partido, es dable decir que Vélez tuvo un buen primer tiempo, con el equipo intentando hacer circular la pelota con precisión en toques cortos (es una cancha insoportable) y con un equipo de San Martín que se plantó para salir rápido de contra y tuvo un par de chances muy nítidas (incluida una en el palo). Lo de Vélez se redujo más que nada a un bombazo desde fuera del área de Maxi Moralez. En la segunda parte el panorama era parecido, aunque esta vez el que tuvo un leve predominio fue Chacarita, que otra vez fue el que contó con las más claras, aunque no tantas. Vélez casi no pateó al arco, en parte, porque sus delanteros se entretenían demasiado con el fulbito fuera del área y no miraban esos 3 postes que conforman el arco rival. Poco más que eso.

Ahora a llenar el Amalfitani este domingo, para despedir el año junto a los jugadores que, sin dudas, en el año del Centenario, alguna alegría nos van a dar…

domingo, diciembre 06, 2009

ALIMENTANDO EL SUEÑO: VÉLEZ 3 - RIVER 1

En un emotivo partido, Vélez Sarsfield se llevó el triunfo ante River Plate por 3-1, con goles de Moralez, López y Zárate para el Fortín, y Mauro Díaz para el equipo millonario. Con un amplio dominador durante todo el encuentro como lo fue el local, River solo se limitó a intentar salir rápido de contra y jugar al fulbito en el área de Vélez. Esto dio sus frutos en un inmerecido empate transitorio, cuando toda la defensa velezana quedó mal parada en una rápida contra del visitante. Sin embargo, Vélez se repuso al golpe y lo fue a ganar, consiguiendo los dos tantos sobre el final. Así, alimenta el sueño del bicampeonato…

Apenas terminado el encuentro, hay una pregunta que me da vueltas en la cabeza y la verdad es que no sé contestarla: ¿por qué el Fortín no liquida los partidos? Se sabe que la calidad individual de los jugadores propios era superior a la del rival, el juego también, entonces, cuando nos pusimos en ventaja: ¿por qué no buscar uno o dos goles más? Es una pregunta que el Tigre debería hacerse, para no terminar sufriendo cada partido. Hoy daba la sensación (como finalmente sucedió) que de apretar un poquito el acelerador, River iba a sufrir y mucho. Se sabe que tiene la peor dupla de backs centrales del campeonato, y hace agua en defensa a nivel general. Entonces, en lugar de arrinconarnos contra el propio arco y dejar manejarle la pelota a los chiquititos del millonario: ¿por qué no apostar a más? A replantearlo.

Más allá de este pequeño (gran) detalle, es loable destacar el buen nivel de Vélez a lo largo de casi todo el partido. Con una defensa que tuvo puntos muy altos (Domínguez sobre todo), un mediocampo que mordió mucho en el primer tiempo, con el abanderado del esfuerzo Zapata, que trabó incansablemente y fue la figura del partido, un Moralez desequilibrante como siempre (¡qué jugador!) y un Rodrigo López que, después de un buen primer tiempo, se despertó sobre el final y fue determinante para la victoria. ¿En el debe? La actuación de Leandro Caruso, una vez más, que de a poco nos obliga a olvidar rápidamente sus primeras buenas apariciones con la V Azulada, para reemplazarlas por las últimas, híbridas por donde se las mire. Es hora de jugar menos al fulbito y mirar más el arco rival.

En cuanto al Tigre, con Vélez en ventaja hizo un cambio que cambió la historia: por un lado, al sacar a Cubero, Vélez perdió mucha presencia sobre la derecha, y a Díaz le hacían el 1-2 constantemente. Por el otro, se ganó en profundidad, y justamente de la mano de Cabrera (la antítesis como volante por derecha de Cubero) vino el segundo gol, que comenzó a devolverle la victoria al Fortín. Nulo partido del Burrito Martínez, que parece estar sin ganas o mal físicamente, pero no desequilibra ni es productivo. Gran aparición del Roly, nueve de área por naturaleza.

Acaba de perder Newells, y solo resta ganar el jueves y esperar. Se sabe que es muy difícil y que las chances son remotas, pero como diría Kevin Johansen: “qué lindo que es soñar, soñar no cuesta nada…”.

lunes, noviembre 09, 2009

Panorama complicado: Estudiantes LP 3 - Vélez 0

Hace cinco días, estabamos todos ilusionados con la posibilidad de quedarnos con toda la gloria del semestre. Hoy, Lunes, amanecemos masticando la eliminación de la Copa y una durísima, categórica e inobjetable derrota frente a Estudiantes que nos pone con la soga al cuello en las aspiraciones de, al menos, lograr el Apertura.

Porque Gareca mandaba a la cancha al "Velez B" que hasta ayer nos habían dado más satisfacciones que decepciones. Pero, con dos curiosidades: el ingreso como titular después de mucho tiempo de Velázquez y el trueque de posiciones entre Ponce y Tobio (ahora de lateral). Pudimos tener chances durante diez minutos, pero después de eso, todo fue una debacle. Duro, pero hay que admitirlo: Estudiantes nos pegó un baile táctico, futbolístico, de categoría y sobre todo (lo que más duele) de actitud. Desde el minuto 10 del primer tiempo hasta los 47 del segundo, cada vez que un (solitario) jugador fortinero quería hilvanar una posibilidad de ataque, era interceptado por tres o cuatro platenses que lo acorralaban, le quitaban el balon y salían jugando con pases precisos de primera o cambios de frente para la salida de los laterales. El juego de Vélez era individualista y no colectivo. Cada jugador que tomaba el balón trasladaba la pelota o intentaba hacer la personal porque el equipo estaba totalmente partido. Los puntos mas flojos se pudieron ver en un Ponce que siempre que salió cometió foul y nunca brindó seguridad en el fondo, Lima que perdió siempre más de lo que ganó (hizo bien algún centro esporádico sobre el final), Somoza que volvió a ser el de las primeras fechas errando pases cortos y largos, Cabral y Velázquez, que empezaron aceptablemente y terminaron siendo absorbidos por el mediocampo de Estudiantes y Cristaldo, más fastidioso ante un toque adversario, que desequilibrante. Y ellos tenían a Verón que fue amo y señor del encuentro durante los 90 minutos. Sumado a él Braña, Clemente Rodríguez, Boselli... Lo de Estudiantes fue completo. Realmente, dolió mucho ver como Vélez era dominado claramente como hacía mucho no se veía.

Pero ya está. Es hora de dar vuelta la hoja y olvidar esta semana negra. La próxima fecha tenemos una final y vuelven los campeones. Si hay que ser realista, hasta la fecha actual, otros equipos hicieron más méritos que nosotros para dar la vuelta en Diciembre. Pero falta la recta final, donde se terminan de evidenciar quiénes están ''de racha'' y los que realmente tienen el carácter para alcanzar un campeonato. Vélez lo tiene. Si recuperamos la memoria y los demás flaquean un poco, todavía hay chances. Pero en Banfield cueste lo que cueste, en Banfield tenemos que ganar.

viernes, octubre 09, 2009

Sufriendo: Vélez 1 - Argentinos Jrs. 0




Partido chivo si los hay señores. Estos partidos son los que los equipos que no están preparados física/mentalmente para jugarlos, terminan perdiéndolos (recuerdos de un Vélez-Olimpo en el 2003 por citar un ejemplo). Pero éste Vélez, sin Otamendi, sin Domínguez, sin Ponce, sin Cubero, va y lo gana. Y quizás por la costumbre de este tan dulce momento que estamos viviendo, tendemos a relativizar victorias como ésta, esgrimiendo razones como ''no jugamos a nada''. Es verdad, Vélez no jugó un gran partido ni estuvo cerca de hacerlo. Pero nos enfrentábamos a un rival que llegaba al Amalfitani invicto, con tres victorias en su espalda y encima se predisponían a jugar el partido como un clásico (¿para ellos lo somos no?).

Y así fué. Mercier era el abanderado de un mediocampo que ahogaba los intentos de conexión del ataque de Vélez. Jugó un gran partido Prósperi y el equipo de Liniers no estaba cómodo en el partido. El trámite era parejo, pero contaba con una leve superioridad del bichito. Sus dificultades comenzaban en el ataque, ya que ni Hauche, ni Sosa, ni Raymonda podían quebrantar a la dupla de centrales: Torsiglieri-Tobio, que nuevamente se mostró en gran nivel y mantuvieron por segunda vez en igual cantidad de partidos jugados la valla invicta del fortín (el otro partido fue Gimnasia LP 0-1 Vélez). Por ese motivo, Argentinos no era lo suficientemente profundo que podría ser. Nosotros tampoco. Caruso estuvo lejos de ser el salvador de los últimos dos partidos, Moralez era más iniciativa que producto terminado y el único que podía (y pudo) establecer una diferencia era Cristaldo (¡como aguanta la pelota este muchacho!). Y lo logró aguantando una pelota en el borde del área y luego de dejar en el camino a su marcador, sacó un sablazo de zurda que se estrelló en el travesaño. ¿Y quién podía aparecer para empujarla?. Sí, nuestro querido rebotero (el enano hizo tres goles muy importantes entrando solo luego de un rebote: Vélez 2-1 Banfield, Vélez 1-0 Huracán y éste). La primera llegada al fondo de Vélez se terminaba traduciendo en gol. El segundo tiempo fue igual de principio a fin. Vélez agrupó sus líneas para resistir los embates de Argentinos, preparado para salir de contra con Moralez y Cristaldo (¡necesitamos alguna vez en la vida definir un partido de contra!). Debido a que Argentinos nunca pudo quebrar el muro defensivo fortinero y a los Gareca Boys les faltó audacia en los contrataques (salvo el penal no cobrado al churry) el partido terminó así: 1-0. Tres porotos (volvé Cubero!) y a la punta señores.

Vuelvo a repetir, era un partido chivísimo, había que ganarlo como sea y así fue. Ahora tenemos unas mini-vacaciones, las cuales era importante sobrellevarlas con una victoria a cuestas. Habrá que recuperar lesionados, descansar los músculos cansados y prepararnos con todo para la segunda mitad del semestre. Lo importante es que Vélez sigue dependiendo de Vélez para recibir el centenario con dos estrellas en el pecho de la V Azulada.

HECHO POR: LORD SHIRION

sábado, septiembre 12, 2009

Con las ganas: Vélez 0 - CASLA 0


Así quedó Vélez cuando finalizó el encuentro de esta tarde, ante el conjunto de Diego Simeone, en el cual empatara con los de Boedo (¿o del Bajo Flores?¿o de Almagro?) sin poder convertir. En un partido trabado, con mucha fricción, Vélez pudo hilvanar un circuito de juego interesante en la primera parte, con el Enano Moralez como máximo estandarte de la bandera del buen juego, y Somoza, Zapata y el Burrito intentando engancharse. Sin embargo, en la segunda parte los titubeos en el sector derecho del equipo se convirtieron en un problema más grave, principalmente a partir de la salida de Coronel, dejando como ¿volante por derecha? al Burrito Martínez, y desprotegiendo al pobre Waldo Ponce al cual le hicieron el 1-2 todo el partido. Más allá del resultado, Vélez tuvo mala suerte, jugó mejor que su rival y mereció ganar. El campeón está intacto.

Había empezado bien el partido para el Fortín, que manejaba la pelota con tranquilidad, se amigaba con ella, la toqueteaba y si los caminos no eran del todo claros, volvía a empezar (más allá del fastidio de alguna gente en la popular que al parecer no suele venir muy seguido al Teatro Colón de los estadios argentinos). Vélez jugaba al ritmo que juega Vélez, y de vez en cuando su as de espadas, Moralez, mostraba algún cambio de ritmo. Y con este recurso es que Vélez tuvo una de las más claras de la primera parte, cuando abrió bien Coronel, Maxi trepó por izquierda y, con la opción de patear o darle el pase a López, se decidió por la primera, pegando la pelota en el travesaño y evitando así la apertura del marcador. Era un comienzo que ilusionaba. Y otra vez intentaba el Enano, esta vez por izquierda, metiendo un centro largo que Coronel no pudo plasmar en gol gracias a la salvada en la línea de un jugador azulgrana. San Lorenzo mostraba poco: intentaba tener orden y pegar la colita hacia atrás para no sufrir demasiado. Apenas algo de Romagnoli y de Menseguez. Sin embargo, ya en este período se veía el mayor déficit de Vélez: la parte derecha del equipo. Las ausencias de Gastón Díaz y Fabián Cubero se sintieron y mucho en el equipo del Tigre Gareca, que no supo resolver esta situación. Ponce aguantaba en el 1 a 1, pero al momento en que al Papu Gomez se le sumaba Aureliano Torres, ya la situación era incontrolable, más que nada porque Coronel nunca se encontró en la posición de "interior derecho" (diría algún español) esa que tan bien últimamente cumplía el Poroto. Se metía tan adentro, alimentado por su espíritu natural de volante central, que el carril derecho era un despiole. Para colmo, en el banco no habían variantes para corregir esta situación. Vélez estaba complicado por ese lado.

Para la segunda parte el Tigre dispuso que siguiesen los mismos que habían salido desde el arranque. Como en la primera parte, Vélez empezó mejor, intentando jugar siempre la pelota por el piso, y ya con mayor protagonismo de un Zapata que, sin jugar mal, ve afectado su juego por la reaparición de Somoza. Sabido es que, jugando al lado de Razzotti, el ex River se tomaba más libertades y era el que dictaba el juego en la zona media del Fortín, el que empezaba la jugada. Ahora, con Somoza ya recuperado, esta función se reparte entre los dos, y a veces se desperdicia un poco la pegada del Chapa. Más allá de esto, Vélez intentaba por ambos costados, aunque ya promediando la mitad, Papa se fundió físicamente y el juego se volcó hacia la derecha. Y hablando de derecha, henos aquí un cambio que modificó un poco el plan, a lo "matar o morir": afuera Coronel, adentro Cristaldo. El Burrito pasaba a jugar por la derecha, y Cristaldo bien de punta. Hay que dividir los resultados de este cambio en dos partes: en la faz ofensiva, le dió más picante a Vélez la entrada del Churry. Desde el lado defensivo y más táctico: Vélez perdió y mucho. Sin jugar bien, Coronel al menos hacía sombra en ese sector de la cancha, y poner a un Burrito que estaba ya sin fuerzas probablemente no haya sido lo más acertado. La cuestión es que aún con la posterior reaparición del ya recuperado Nicolás Cabrera Vélez siguió perdiendo ahí, más luego de expulsión de Ponce (iba a pasar y pasó). Sin resto físico como para cambiar ataque por ataque, Vélez aguantó los minutos finales en inferioridad de condiciones, y logró un empate que fue más que digno.

Son para destacar las actuaciones de los tan criticados por nuestra querida prensa deportiva Sebastián Domínguez y Nicolás Otamendi. El primero, porque luego de haber estado tan mal anímicamente a raíz de sus no muy buenas actuaciones con la celeste y blanca, se llenó de hombría y jugó un partido bárbaro, aún con la hinchada rival intentando amedrentarlo. Y el segundo, porque cada día demuestra que es más jugador. Sombrero por acá, doble amague por allá, el pibe es una fiera. No sólo que juega, sino que, cuando hace una de más y la pierde (es humano) enseguida va y la gana, sin peros. La actuación de hoy de Nicolás demostró que cuando un técnico no tiene el rumbo claro, muchas veces la pifia a la hora de decidir las salidas y entradas a un equipo nacional.

Pasó CASLA y fue empate. Por supuesto que el fortinero de alma quería ganar este partido para seguir ahí arriba, en la punta, pero a no desesperarse. Basta pensar que el partido en La Plata, por lógica, era empate y fue triunfo. Esta vez fue al revés: Vélez lo tuvo para ganar pero se terminó empatando. Lo importante es que Vélez sigue jugando a lo Vélez, y se le planta a cualquiera. Ahora a ponerle ganas para el encuentro ante CABJ...

lunes, agosto 17, 2009

El plantel y lo que se viene


Ha pasado un tiempo ya pero todavía sigue retumbando en nuestros oídos el ‘’dale campeón’’ que todos gritamos fuerte aquella tarde/noche en el Amalfitani. Y si bien nos quedan 19 fechas para seguir festejando la tenencia de la corona, también es momento de mirar hacia adelante y ver que armas tenemos, no sólo para defenderla, sino también para apuntar a un nuevo objetivo: La Copa Sudamericana (la única de la era moderna que nos falta).

En principio, un dato más que meritorio para ser de un equipo argentino: el jueves contra Boca seguramente jugarán los mismos once jugadores que obtuvieron la gloria frente al tiki tiki de Huracán. En un fútbol donde los presupuestos aprietan, los números no cierran y en donde los últimos días quedó demostrado que el déficit prevalese sobre el superávit, una institución modelo como la nuestra logró mantener un plantel con solo dos bajas: Nanni y Larrivey (ninguno de los dos titulares). Envidiable.

En los papeles, esto es realmente muy bueno. Si uno observa las alineaciones de los demás equipos seguramente se encontrarán desde 2 o 3 nombres que cambian de una temporada a la otra (como mínimo). O sea que Vélez se saltearía de base la etapa de "conocimiento como equipo". De todas formas, queda claro que esto no garantiza nada y que los pingos se ven en la cancha, pero es un dato a tener en cuenta para volver a ilusionarnos.

No obstante, tendremos nuestra primer gran complicación: pelearemos dos frentes al mismo tiempo. Sin dudas, uno de los karmas mas grandes para los equipos argentinos que en el 90% de los casos deben abandonar uno de los dos torneos a la mitad del mismo. Y la pregunta se cae de madura: ¿Tiene Vélez plantel como para afrontar los dos torneos? Veamos:

• Arqueros: Germán Montoya y Marcelo Barovero.
Bien, puesto cubierto por dos arqueros de buen nivel.

• Laterales derechos: Fabián Cubero, Gastón Díaz, Waldo Ponce (forzado).
Los tres son buenos laterales, pero el problema reside en que (en principio) Cubero y Díaz son titulares (cuando el poroto juega mas adelantado). Si Cabrera o Somoza ingresan en la primera alineación, Díaz quedaría relegado al banco siendo un muy buen recambio

• Centrales: Nicolás Otamendi, Sebastián Domínguez, Waldo Ponce, Marco Torsiglieri y Fernando Tobio.
Uno de los puestos más fuertes del equipo. La mejor dupla central del país tiene como recambio a un central de selección como Ponce y a dos juveniles que cumplen más de lo que desentonan.

• Laterales izquierdos: Emiliano Papa, Pablo Lima y Mariano Bíttolo.
Primer problema. Ni Mariano Bíttolo ni Pablo Lima tienen la injerencia y el juego de Emiliano Papa. El uruguayo puede ser del gusto o del desagrado según cada hincha, pero lo que no quedan dudas es que su juego dista mucho de parecerse al del lateral de la selección: es mas lento, no tiene recorrido y su juego se basa en su pegada de mitad de cancha a los delanteros, o en la pelota detenida. Si Papa no está se va a sentir, pero es entendible, no es fácil de reemplazar.

• Volantes Derechos: Nicolás Cabrera, Javier Robles, Fabián Cubero y Maxi Moralez (ambos forzados)
Uno de los puestos mas flojos. Primero, habrá que ver el estado físico de Nico Cabrera. De todas formas, Cubero arrancaría en esa posición (si bien todos sabemos que no es su fuerte) y pese a que cumple y hace buenos partidos, también puede pasar lo contrario (lo mismo que Moralez). Robles puede ser una buena alternativa pero dependerá mucho de él, de sus ganas y predisposición.

• Volantes Centrales: Leandro Somoza, Victor Zapata, Franco Razzotti, Fabián Cubero y Leandro Coronel.
Otro puesto abundante. A la dupla que se coronó campeona se suma Leandro Somoza. Si está bien, es titular. Y teniendo tres titulares en el puesto lo podemos sumar como relevo a Fabián Cubero (gran conocedor del puesto) y Leandro Coronel (tipico jugador 6 pts)

• Volantes Izquierdos: Víctor Zapata, Ivan Bella, Emiliano Papa y Maxi Moralez (forzados).
Un puesto casi inexistente. Si uno ve el andamiaje de Vélez, el puesto de Volante izquierdo lo suplen entre Zapata y Papa durante el partido pero ninguno juega de eso. Lo ha hecho Moralez, pero generalmente juega mas suelto y con libertades en el ataque. Ivan Bella es el reemplazo y nunca ha logrado demostrar que tiene nivel para ser titular.

• Mediapuntas: Maxi Moralez, Leandro Velazquez, Juan Manuel Martinez, Dario Ocampo.
Un puesto con dudas. Moralez es el dueño indiscutible del puesto. Velazquez todavía tiene que dar el salto y Martinez quizás rinde mas jugando unos metros mas adelante. Darío Ocampo ha dado muestras de que no tiene nivel físico ni mental para jugar en este club.

• Delanteros: Rodrigo Lopez, Juan Manuel Martinez, Jonathan Cristaldo, Rolando Zarate.
Otro puesto con interrogantes. Rodrigo Lopez, goleador del Velez Campeon, ya ha demostrado que es titular en la delantera. Lo que no se sabe bien es quién lo acompañará: Martinez y su eterno problema de pubialgia muestra un gran nivel durante un tramo del partido pero después desaparece del mismo. Cristaldo, gran candidato a quedarse con el puesto, habrá que ver como se recuperó de la lesión que tuvo. Y el Roly aún es un misterio como será su rendimiento (más allá del gol en el amistoso contra Estudiantes).

Viendo ésto queda claro que Vélez no tiene dos equipos (¿algún plantel los tiene?) pero si tiene un más que aceptable recambio. Si se quiere pelear los dos frentes, habrá que hacer una columna vertebral que juegue la mayoría de los partidos (rezar contra la fatiga y las lesiones) y esperar que los suplentes respondan a las exigencias de turno. Calidad hay. Esperemos que sed y hambre de más gloria, también.