lunes, diciembre 03, 2007

Independiente 1 - Velez 1


Suele decirse que, cuando dos equipos no tienen nada por qué jugar, pueden suceder dos cosas: o sale un partido de ida y vuelta, con los jugadores liberados, sin presiones e intentando jugar bien, o bien un partido aburrido, cerrado, sin sorpresa y sin explosión. Lamentablemente para los que acudimos al Cilindro de Avellaneda, se dió el segundo supuesto. Porque Vélez volvió a demostrar que, si bien los jugadores estan dejando todo adentro de la cancha (el esfuerzo de Sena, Balvorín, Coria y varios más se nota) no se ha encontrado un ritmo futbolístico óptimo. Es cierto, muchos cambios sufrió el plantel desde hace 2 fechas hasta ahora; sin embargo, esta falta de fútbol en Vélez se nota desde el partido con Internacional, por la Copa Libertadores (y no exagero). Sin embargo, no creo que esta falta de fútbol sea algo preocupante; sabido es la calidad de jugadores que tenemos en Cabral, Coria, Escudero, Rios, etc. Hoy día, y hasta que terminase el campeonato, lo que a Vélez le servía era convertirse en un equipo más duro, más cerrado, y mal que nos pese, no tan arriesgado (como lo era con Lavolpe). Igualmente, es válido aclarar que, de no arreglarse el problema que tenemos con Pablo Lima por la izquierda, vamos a estar en serias dificultades. No se trata de recaerle con todas las culpas al uruguayo, que tira muy buenos centros y le pega con un fierrazo a la pelota, sino de marcar que hay un déficit claro a la hora de ver a este jugador marcando: ayer desbordaron TODOS (Moreira, Sosa, Machín) y si se los deja desbordar, se sabe que Vélez por arriba es simplemente un flan. Pellerano de arriba tiene muy pocos recursos, y los únicos que masomenos la tienen clara son Bustamante (de buen partido) y Ugglesich (aunque ahora está jugando de lateral derecho). Si no se sabe marcar las pelotas aéreas, el manual del fútbol dice que hay que evitar que los centros se puedan mandar. Más allá de esto, el partido de ayer no dejó nada positivo, más que las tremendas ganas que le puso Coria al partido, y un buen partido de Cabral, aunque intermitente. Escudero, por su parte, lamentablemente estuvo desaparecido.

Habrá que pensar hacia adelante, mirar el futuro y, por lo pronto, esperar por terminar bien el año, ante un equipo como Huracán que viene levantando pero que no tiene demasiado. Esperemos que Vélez despida bien el año.
PD: me olvidaba...Mario, buena suerte y hasta luego.

1 comentario:

Anónimo dijo...

La sensación que siempre queda es que Vélez base tiene...Sólo tiene que acertar con el DT y apostar por un trabajo a mediano plazo...A largo no, porque usteedes también tienen urgencia. Un abrazo y lo mejor de lo mejor con Hugito Tocalli.