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martes, abril 29, 2008

Una caja de bombones


Velezanos, hubiera preferido no realizar nunca la comparación. A casi cinco meses del inicio de un inestable ciclo, soñaba por ahí, que mi entusiasmo hacia el séptimo arte me llevaría, por ejemplo, a relacionar al señor Hugo Tocalli, con Mel Gibson, en Corazón Valiente. Grave error.

Imaginaba otro Vélez a esta altura del campeonato. Probablemente con una similar cantidad de unidades, pero sin dudas, con otro semblante dentro del campo de juego. Sin prejuicios, yendo al frente en cualquier estadio. Atacando, con las ideas claras. Anhelaba un plantel unido, dentro y fuera de la cancha, con un objetivo nítido, y una misma línea de comportamiento en cada uno de los ámbitos que rodean a la pelota.

Presentía una brigada, a la que le habían tocado el orgullo, con capacidad mental y futbolística, para hacerle tres goles a la cuarta de Lanús, sin llegar a tener que sufrir ningún tipo de sobresaltos, pudiendo liquidar el pleito, no en el minuto final, sino en los ochenta y nueve anteriores. Aclarando, también, que si la fortuna tomaba la incorrecta decisión de uniformarse de granate, hoy, la realidad era otra. Muy posiblemente, esos más de cien gendarmes convocados, tanto en el hall de entrada, como en la antesala del vestuario local, se retiraban a sus hogares, sin haberse desempeñado como espectadores de lujo de un silencioso camarín.

Algún lejano vínculo familiar entre los profesionales de Liniers, y el eterno niño Forrest Gump, me obligan a confeccionar el paralelo, entre un drama y el otro. ¿Adivinen cuál, ganador de varios premios Oscar? El restante, campeón nacional de la ciclotimia y / o sufrimiento en partidos relativamente accesibles.

Recuerdo con solidez, aquel primer viaje de Forrest a bordo del autobús, venciendo a los rivales de turno, sin jugar del todo bien, pero con demasiadas expectativas. Puedo rememorar también, a ese seleccionador campeón del mundo en reiteradas oportunidades, adoptado como héroe en una nación carente de alegrías. Hoy, un año después, lamentando el presente velezano, pese a estar tan cerca de la punta; las dilatadas determinaciones del Señor Tocalli, se asemejan bastante a las de aquel joven de Alabama.

El idéntico proceder de ambas premisas de la teoría, es quien me lleve a realizar la siguiente hipótesis. “Tonto es el que hace tonterías”, profesaba el film, sin saber que años mas tarde, se intentaría atacar, acumulando defensores (Porque Lima es defensor), e incendiando delanteros (Léase Coria, Cristaldo, y esperando equivocarme, próximamente Guzmán, en las mejores salas…)

Analizando los diferentes contextos, podemos observar que los máximos caciques fortineros, corren a grandes velocidades, basándose también, en el personaje de Tom Hanks. Correr, es hacer algo con rapidez, según marcan los diccionarios. Evitar, eludir, obviar, sortear, etcétera. Los jugadores, en un marco equivocado, disminuyen la tarea de quienes vendrían a ser el nexo entre ellos y los hinchas. Nerviosos, violentos, ácidos, optan por resguardarse, por correr, por huir, por llamar al silencio. - “No vamos a hablar. Decisión del plantel”, afirmaba, un centrodelantero, que debería agradecer más, e ironizar menos, mientras concebía un nuevo record, llegando a su camioneta en menos de diez segundos.

Mucho tiempo pasará, seguramente, hasta que el grupo vuelva a dar la cara. No ante los periodistas, sino frente a la gente. Que se entienda: A la prensa no le interesa en absoluto, el análisis en caliente de un tipo, que por lo general, lo único que sabe hacer, es patear una pelotita. Es al hincha al que si le significa su palabra. Es el socio que paga la cuota, y a su vez los sueldos, quien desea oírlos.

Deberían tomar más responsabilidades, ante ese simpatizante que no tiene porque soportar, la susceptibilidad charrúa, por citar un ejemplo, que los lleva a festejar los goles de maneras no convencionales, por lo menos, en nuestro fútbol argentino. De un lado Santiago Silva, creyendo que la carambola de la igualdad frente a un equipo semi recreativo, le otorga ciertos derechos y atribuciones para gritar con sarcasmo, de cara a una tribuna popular que desea a más no poder que siga convirtiendo goles para el bien de Vélez. En la misma vereda, Pablo Lima, con la correcta arrogancia que lo caracteriza frente los rivales, pero no ante la gente.

Así está Vélez. Del mismo modo que la pluma de Forrest Gump. Deambulando por la tabla de posiciones. Paseando dentro de un campeonato irregular que podría tenerlo puntero. Repleto de vicisitudes, dejando el futuro en manos del destino. Impredecible como la vida. Similar a esa famosa caja de bombones, que ofrece la película, y anuncia el desconocimiento de lo que pueda llegar a ocurrir de aquí en adelante.

domingo, abril 27, 2008

La era del hielo


En la noche de hoy, Vélez derrotó por 3-2 al último campeón del fútbol argentino, con mayoría de suplentes, con goles de Ríos, Silva y Lima. Para los visitantes marcaron Ramírez y Cano. En un partido emocionante pero muy mal jugado, el conjunto dirigido por Ramón Cabrero se puso 2-0 a los 14 minutos y pudo liquidarlo con un ¿penal? bastante dudoso, que Sabino no cobró, amonestando al jugador granate. Vélez, por su parte, sólo pudo recurrir al amor propio, ya que de fútbol...bien gracias. Y no sólo es culpa de los jugadores: acá tiene que ver el técnico. Si ante la Reserva de Lanús, en mi cancha, y con la necesidad urgente de ganar, yo pongo 5 defensores (Lima es defensor, además de horrible) ¿de quién es la culpa? ¿Como puedo generar juego con Ugglesich, Tobio, Bustamante, Lima, Zapata, Silva y el pibe Guzmán (que está para otra cosa)? No es ni por ser demasiado pesimistas ni pensar en negro constantemente, pero no vendamos espejitos de colores: lo de Vélez hoy fue apático. Sí, se ganó. Sí, a los 45 minutos, pero hoy tuvimos una cuota de suerte que no siempre vamos a tener. Se repite hasta el hartazgo: a la suerte hay que ayudarla. Si hoy Lanús estaba mínimamente fino, nos hacía 2 más después del 2-0.

Hay puntos muy bajos en el equipo fortinero:

Montoya: es preocupante lo de este chico. Llegó como el gran arquero, que pese a irse al descenso con Belgrano, había demostrado muchas condiciones. Sin embargo, poco tiempo bastó para darnos cuenta de que tiene falencias graves saliendo de debajo de los 3 palos. Es un arquero que salva goleadas, pero no salva partidos. Si le llegan 200 veces, probablemente tape 198 pelotas, pero esas 2 las va a buscar adentro. Esto no está escrito desde la calentura, analízenlo conmigo: contra Racing tapó 2 pelotas bárbaras después de ir abajo en el resultado. Contra San Lorenzo tuvo 3 atajadas monumentales...lástima que se comió el gol. Hoy tapó un mano a mano impresionante...cuando íbamos 2-0 abajo. En el segundo tiempo, cada centro por lo bajo que llegaba al área hoy fue un suplicio! No voy a cometer la tribuneada de pedir a un tipo como Peratta que muchos criticamos por falta de condiciones técnicas, creo que Montoya tiene mucho para dar, pero si no empieza a laburar en serio y aprende a salir de abajo de los 3 palos, se le va a complicar.

Zapata: uno de los principales personajes de la semana que transcurre. Se llenó la boca hablando del poco aliento de la gente de Vélez, y la ninguneó, pensandose superior por haber estado en River. Disfruta del sueldo que le paga la gente velezana, y sin embargo la forrea. ¿Qué fue lo más relevante que hizo hoy? Simplemente comerse el 3-2, a minutos del final. Para colmo, durante todo el partido no la tocó ni la pidió, y le dejó la responsabilidad a tipos como Coronel o Escudero, sabiendo como les cuesta asumirla. Es necesario que este tipo de mercenarios no estén más en la familia fortinera: le hacen mal. Vélez siempre se nutrió de sus pibes, y mantuvo ese espíritu combativo justamente porque los pibes valoraban, dentro de lo normal, la camiseta. Ahora vienen este tipo de jugadores, como Zapata o Silva, y esperan convertir un gol para dedicarselo a la tribuna en forma despectiva. ¿Cuando se vió eso?

Escudero: ya no podemos ni enojarnos con el gran jugador que tiene el Fortín. Algo grave le tiene que estar pasando para que, 15 de 9 pelotas que agarre (?) las pierda a manos del rival. Para colmo, cuando Vélez más necesitó que alguien lleve la batuta, se escondió y le dejó la responsabilidad a un Ríos que se la bancó. Como agregado, Tocalli encima sale a declarar que "lo pongo por izquierda, por derecha, lo suelto pero no funciona, no tengo idea que le pasa". ¿Será verdad lo que se dice?

Silva: a vos, uruguayo, que te estabas muriendo de hambre en la Plata y te trajimos a Vélez por una fortuna. A vos te digo: sos un caradura. No podés gritarle el gol como se lo gritaste a la popular velezana, sabiendo que "fue sin querer". Te rebota la pelota en la cabeza, porque si lo intentabas no te salía. No seas caradura, no sigas robando. En Vélez preferimos 1.000 veces pibes que estén verdes como Coria, Cristaldo o Guzmán, antes que obesos que vienen a cobrar nomás. A callarse un poquito más la boca y a jugar un poco más al fútbol.

Sin embargo, todo lo malo tiene algo bueno, y en este caso, ese algo bueno, además de la victoria, fue la actuación bárbara que tuvo el Toti Ríos, quien se bancó la responsabilidad de calzarse el traje de conductor, y sacó al equipo hacia adelante cuando otros se borraban por miedo al error. Encaró, la pidió, fue para adelante y, encima, descontó rapídisimo con un golazo, con todo lo que eso significa. La expulsión fue una anécdota, teniendo en cuenta el partido que hizo. Hasta terminó jugando de 4, sin chistar! Un SEÑOR con todas las letras.

No nos engañemos, gente: Vélez está en terapia intensiva...

viernes, abril 25, 2008

Baño de humildad

El panorama, a diferencia de la realidad, parece estar bastante claro. Oscuridad por donde se lo mire, al futuro inmediato de Vélez Sársfield; si sus representantes, uniformados de profesionales, deciden continuar con esa mentalidad retraída y arrolladora, dentro y fuera de la cancha (respectivamente), que remolcan desde hace varias fechas.

La falta de actitud se repite una y otra vez. El equipo no aparece, y las palabras justas, se sienten relegadas, al tratar de analizar objetivamente, cada una de las presentaciones de los hombres de Tocalli.

Aceptar los reproches y cambiar de actitud. Básicamente eso. El hincha, lógicamente, cada vez más desilusionado, solicita un impostergable baño de humildad, por parte del plantel, con el mero objetivo de volver a confiar, si se quiere, en las condiciones del grupo.

Probablemente, aquel silencio estipulado por los jugadores, y esa distancia otorgada por el cuerpo técnico, consumada la delicada derrota en manos de San Lorenzo, haya marcado un quiebre. Una ruptura. Si, un antes y un después. Tal vez, el período de la soberbia desmesurada y sin sentido, haya concluido definitivamente, y a partir del sábado, origine una nueva era. La de la modestia, la de la autocrítica. La del sacrificio. Un ciclo, completamente restaurado, en donde los jugadores hagan más y hablen menos. En la que ya no responsabilicen a los hinchas de las derrotas, ni desafíen a los plateistas, gestos mediante, tras los goles.

Se aguarda aún, por ese grupo, que con aires de entereza, no dude en reconocer los errores propios. A ese equipo dispuesto a dar la cara, con ganas de respaldar el sueldo, y ansias de revertir la triste y vapuleada imagen.

Esos maltratados hinchas, confían a ciegas, en esta segunda mitad de campeonato, en la que Tocalli les haga entender a sus dirigidos, que sin jugar a nada, continúan prendidos, entonces, jugando bien, podrían, tranquilamente, discutir algo más trascendental y significativo, que clasificar a las copas. Sueñan todavía, con esa etapa, en donde las camisetas se transpiren al cien por ciento, y si el equipo no triunfa, por lo menos deje la vida. Un nuevo tramo donde al cuerpo técnico le sobre carácter, motivación, y no castigue, erróneamente, al que va fuerte, sino al que no marca.

Junto a esa suerte de “Mea Culpa”, Vélez resurgirá de las cenizas, y comprenderá que aquel hincha, que le exige con razón y justicia, es el primero que desea ganar. La gente percibe que los jugadores se despertarán a tiempo, dándose cuenta que si ellos dan, la gente da el doble.

Borrón y cuenta nueva, muchachos. Se aproximan Lanús y Tigre: Primero y segundo, campeón y subcampeón. Dos partidos claves para volver a creer. Para que los hinchas recuerden menos los boliches, y más la tabla de posiciones. Lo mismo de siempre: Disposición y humildad. Ganen, por favor…

San Lorenzo 1-0 Vélez

Habló Hugo Tocalli

No suelo subir cosas sacadas de otros sitios de Internet porque no es el estilo del blog, pero por practicidad, a continuación va una nota que salió publicada hoy en el Olé a Hugo Tocalli y que tiene bastantes mensajes interesantes:

Qué explicación le encuentra a este momento de Vélez?

-Siempre algo pasa y no puedo definir un equipo. Conseguimos una línea de cuatro firme, segura contra San Martín, y se lesiona Waldo Ponce. Pero, ¿qué cosa me preocupa? El bajón del Pichi Escudero, que no podemos llegar prolijos. Si bien con San Lorenzo no dominamos el partido, de tres cuartos hacia adelante hemos tenido la pelota. Pero nos falta el último pase y crear más situaciones de gol.

-¿Las expulsiones y lesiones te están haciendo apurar a varios pibes?

-Sí. A Cristaldo quería llevarlo despacito, y ahora le estoy dando una responsabilidad que no quiero. Contra San Lorenzo lo tuve que sacar porque la pelota le pesaba. Y es lógico que le pase eso a un chico como él.

-¿Habló sobre las expulsiones con el plantel?

-Sí, ya lo hice.

-¿Y por qué se reitera?

-Fijate que Vélez no es un equipo brusco, agresivo.

-Lima...

-(Interrumpe) Lo de él es aparte. Pero no es así en general. A Díaz, Coria, Pellerano los expulsan por infracciones comunes, pero no por agresividad. Eso hace que no pueda encontrar el equipo. Sin Balvorín no hay acompañante para Silva. A Cristaldo le falta, Coria no está en un buen momento, Escudero...

-¿Qué le pasa?

-No sé. No encuentro la forma de recuperarlo. Lo pongo por derecha, por izquierda, suelto. Le pregunto dónde quiere jugar, no le exijo nada, le doy libertad para gambetear. Y no tenemos tantos generadores de fútbol como el Pichi.

-Es joven, famoso y la gente lo relaciona con la joda. ¿Puede ser eso?

-Ninguno está de joda en este plantel. Y voy a respaldar a los jugadores en ese sentido. ¿Sabés por qué? Nosotros concentramos el viernes a la noche para jugar el domingo. ¿Dónde están de joda? Y si van a tomar algo a un boliche un martes o un miércoles, ¿qué, es malo? Lo que pasa es que cuando se pierde surgen estas cosas. Estamos hablando de todo esto y estamos quinto.

-¿Tiene miedo de que lo insulten?

-No le tengo miedo al insulto. Si putearon a Bianchi, a muchísimos técnicos, ya me tocará a mí. Sé que va a venir la puteada.

-¿La está esperando?

-Y sí, sé que vendrá el insulto. Pero también sé que voy a estar siempre del lado de los jugadores.

-¿Tuvo una charla con Zapata y con Silva por los gestos a la gente?

-Sí, pero a veces las pulsaciones no son fáciles de manejar. Yo las controlo porque tengo más experiencia, y porque son diferentes las de un técnico que las de un jugador, quien corre y corre y las cosas no le salen...

-Los hinchas lo llaman huevos, ¿pero usted piensa que a Vélez le falta actitud?

-Es el mismo equipo de los primeros partidos. Y ahí la gente decía "no juega bien pero se los lleva por delante". Ahora son los mismos jugadores, ¿eh? Estoy seguro de que a estos jugadores no les faltan huevos. Y ya saldremos adelante.

Carta a un asesino

Buenos Aires, 23 de Abril del 2008.-


Volviendo por segunda vez en el año del Bajo Flores, imaginando que a esta suerte de publicación la titularía carta, y habiendo tomado la decisión de dirigirme directamente a vos (porque pienso tutearte, te aclaro), comencé a meditar sobre el encabezado. Si bien no soy amante de la escritura por naturaleza, ni me siento apto para expresar mis sentimientos mediante este medio, trato de establecer cierto respeto entre el emisor y el receptor, cada vez que me animo. Lo aprendí en la escuela, y agradezco al cielo no haberlo olvidado con el paso del tiempo. Sin embargo, procurando hacer una excepción y respetando, principalmente, a mis propios ideales, no podría tratarte nunca, por cuestiones lógicas, con la consideración y el acatamiento con el que suelo manejarme. Querido, estimado, considerado. Ninguna me cierra. Todo lo contrario. Esa lealtad que te mencionaba, me lleva a pasar directamente al nombre, aunque pensándolo bien, tampoco se quien sos. Me encantaría conocer tu identidad, por cierto. O simplemente, saber de donde saliste. ¿Qué hacías ahí? ¿Por qué disparaste?

Pecando de contradictorio, en realidad, preferiría no saber absolutamente nada de vos. Claro, si de elegir se tratara la vida, decidiría volver el tiempo atrás, y que este sencillo escrito sea un cuento, pura y exclusivamente de ciencia ficción. Sin embargo, y lamentando la dura realidad, acá estoy. Vos así lo decidiste. Ni el, ni yo. Vos lo determinaste. Tu cobardía condujo a mis palabras. Ese miedo del que gozaste para disparar desde el anonimato, me trae hasta acá. Tal vez, hasta el propio temor, sea el causante para no dar la cara.

Sin embargo, y con todo el desconsuelo del mundo, no soy quien para juzgarte. Tiempo al tiempo, asesino. La propia vida, en complicidad con el destino, se van a encargar, por si solos, de poner las cosas en su lugar. Estoy seguro. ¡Porque, te aviso!: No creo en la justicia, pero si en la vida. Si, en el de arriba. Seguramente, no seas condenado por la ley. Por esa maldita ley, que los ampara; a vos y a todos los tuyos. Quizás, esa sea la certeza, que a esta altura ya debes conocer, la que te lleve siglos de tranquilidad a tu conciencia. Porque, volviendo un poco a lo anterior; en la escuela me enseñaron también, entre otras cosas, el significado de la palabra “conciencia”. Llegado al caso de tener suficiente autorización para aclarar, te aclaro, que a veces pesa más que las propias leyes. Deberías saberlo. No interesarte, pero si saberlo.

Asesino; podemos discernir, que son enormes las chances que existen, de que sigas en libertad. ¡Si!, a lo mejor, camines por la calle, sin castigo alguno, por el resto de tus días. Mucho más en este país. Y no quiero caer en la demagogia, ni en el populismo absurdo. Vos y yo, estamos al tanto de las desilusiones constantes de nuestra patria. Intentando imaginar que fue lo que te encaminó a hacer lo que hiciste, pienso como opción, justamente, esa falta de valores por la vida que cada vez incrementa un poco más. De a poco, con el paso del tiempo, trato de ver las cosas de manera algo más objetiva. Aunque toda neutralidad se me desvanezca de la mente, cuando decido reflexionar que le quitaste la vida a un chico que la única falta que cometió, fue haber querido ver al amor de su vida. Repito e insisto. Es probable que estas líneas no tengan importancia para vos. Tu misión en este mundo pasará por otro lado, seguramente mucho más importante. Vaya uno a saber por donde. No tendría porque interesarte mi tristeza. Mucho menos mi opinión. Pero necesito expresarme. Tal vez no sea la forma adecuada, pero es la que única que encuentro para desterrar ese odio que te tengo.

No te pido explicaciones. No soy quién. Claro, que no. Ni siquiera lo conocía. Pero tiene familia y amigos. Ellos si merecen el pronto esclarecimiento. Acercate a ellos. Da la cara. Me contaron que, a esta altura, él sabe porque lo hiciste. No lo comparte bajo ningún punto de vista, claro. Pero lo sabe. Dicen los expertos del tema, que allá arriba se perdonan las cosas que acá no. Y rumorean también que lo primero que hizo cuando llegó al cielo, fue preguntar como había salido su querido Vélez. Pero de inmediato cuestionó porque lo habías matado. No debe haber tardado mucho el “barbudo” en darle todas las explicaciones del caso. Seguramente, él, hoy por hoy, cuente con esa tranquilidad que no contamos nosotros. Acá abajo, todavía, nos seguimos preguntando como existe gente como vos.

Atentamente…


Pablo Carrozza
pablo.carrozza@hotmail.com

miércoles, abril 23, 2008

Otro papelón más


Eso es lo que protagonizó el conjunto fortinero dirigido por Tocalli en la tarde de hoy, en donde cayó derrotado por 1-0, con gol de Botinelli para los del Bajo Flores. Que Vélez pierda ya no es noticia; de a poco, y mal que nos pese, a fuerza de derrotas, el actual primer equipo del Fortín nos acostumbra aunque no queramos. Lo preocupante es la poca claridad en los jugadores, y la falta de idea del DT para hacer algo que mueva un poco el tablero y que genere un cambio importante. Vélez salió al Nuevo Gasómetro a defenderse, sí, lo leyó bien: durante todo el primer tiempo, el Fortín atacó de a uno o de a dos jugadores, y, en cuanto uno más se soltaba, Tocalli pedía "orden". Paradójicamente, cuando más pidió ese orden bendito (léase: "no pases la mitad de la cancha, Díaz") fue luego del gol de San Lorenzo de Almagro, producido por un grueso error del arquero Montoya (si nos quejábamos de Peratta y sus salidas fuera del área chica, observemos bien a este chico). El cordobés hace 3 bien y 2 mal. Se manda la tapada de su vida, y sale como en el gol de Botinelli. La realidad indica que es un arquero para abajo de los tres palos como, por ejemplo, el histórico Bobadilla (?). Pasando esto, es realmente preocupante el nivel que demostró Vélez la semana pasada, hoy, con Racing, con Gimnasia de Jujuy, con...y mejor, por nuestra salud fortinera, dejemos de contar. Perder no es la muerte de nadie, eso está claro. Un equipo no es el peor por tener una racha negativa. Lo preocupante es perder como lo hace Vélez. Para colmo, tenemos que aguantar declaraciones de Tocalli poniendo excusas bastante dolorosas para el hincha de Vélez, como la muerte de Emanuel, al bajo nivel del equipo. Es vergonzoso eso.

En cuanto al partido, Vélez lo planteó con Cristaldo y Silva solos arriba, y, en el medio, el único que intentaba llegar a 3/4 de cancha era Zapata, hasta que se cansó. Para colmo, cuando uno de los laterales pasaba al ataque, no era Díaz, sino que siempre pasaba el rústico Bustamante. Yo no sé si habrá sido una indicación táctica, pero que Díaz, con la proyección y lo que sabe con la pelota, no haya pasado al ataque en todo el primer tiempo (no así en el segundo) fue ridículo. En la defensa, Pellerano estuvo sólido, pero con algunas calenturas momentáneas (momentos que duraron todo el partido) con varios jugadores de San Lorenzo, y que desembocaron en su posterior expulsión. El medio...ni fu ni fa. Coronel sigue demostrando que hay que darle tiempo, Zapata jugó una sola parte del encuentro, Sena es Sena y nada más, y Cabral estuvo desaparecido durante todo el partido (¿tanto le cuesta absorver la presión? con River el campeonato pasado, ahora con San Lorenzo...). En fin, un primer tiempo para olvidar rapidito, donde los cuervos podrían haber anotado algún gol más.

En cuanto al segundo tiempo, le voy a dar una mala noticia: si usted leyó que el Fortín dominó la segunda parte y lo tuvo a San Lorenzo en su arco, es MENTIRA. Vélez tuvo más la pelota, es cierto, pero los 2 o 3 contragolpes del rival fueron mucho más peligrosos que los cabezazos a cualquier parte de Silva, o los centros sin destino de Bustamante. El único que tuvo masomenos las ideas claras fue un Ríos que estaba muy solo, salvo algunas subidas por derecha de Díaz. Vélez no tuvo una sola idea, fue inofensivo en ataque, y peligroso en defensa. Lo único que le sacó una sonrisa sarcástica a los hinchas de Vélez fue el paso de baile que hizo Coria en una de sus tantas jugadas intrascendentes: NENE, PERDÉS POR UN GOL, ANDÁ PARA ADELANTE EN VEZ DE HACER LUJITOS INÚTILES.

Esta tarde los hinchas velezanos vimos partir la chance de soñar con pelear el campeonato. Esta tarde Vélez se bajó del campeonato, y se lo dejó en bandeja a los demás. Esta tarde va a ser recordada...

Pequeña adivinanza para el buen lector: ¿qué charlatán jugador durante la semana perdió, en el primer gol, al jugador que debía marcar, y lo único que atinó a hacer fue tirarle un cortito?. Sí, ya lo sacó.

lunes, abril 21, 2008

Mirar hacia adentro


Mucho se ha hablado en los últimos días de las consecuentes muestras de poco agradecimiento por parte de los jugadores para con la hinchada, reclamándole “más aliento” y, consecuentemente, “acusándola” de no “ayudar en situaciones complicadas”. Opinar de esto siempre constituye realizar un juicio de valor sobre las cosas, y ésta no es la excepción.

Lo primero que a uno se le viene a la cabeza es: ¿qué derechos pueden tener jugadores que cobran mucha plata (y cuando decimos mucha es MUCHA, realmente) por jugar al fútbol, y cuyos sueldos salen, muchas veces, de los socios del club para el cual trabajan, de quejarse por cuestiones como las actuales? O dicho de otra forma: ¿acaso los socios que pagan su cuota y ayudan a pagarles los sueldos no tienen derechos a expresar su descontento, sin tener que andar soportando a los jugadores que se quejan de la “falta de aliento”? ¿Tienen que estar exentos de cualquier tipo de crítica, escudándose en la “cultura del aguante”? Así como ellos se expresan en los medios, la gente se expresa en los estadios, y les dice lo que piensa. ¿Está mal? NO. Bajo ningún punto de vista un jugador de Vélez puede criticar la opinión de su público, que lo sigue incondicionalmente y se banca muchas cosas (como el aumento excesivo de la entrada a $24) para ir a ver a su Vélez querido. Bajo ningún punto de vista un jugador de Vélez puede dejar en ridículo a su hinchada con sus declaraciones (eso fue lo que hizo Bustamante, por citar un ejemplo, en el día de ayer) sabiendo lo que ellas engloban y en el contexto en el que se dicen. Los jugadores (o la mayoría de ellos) todavía tienen una materia muy importante pendiente, y es la de la AUTOCRÍTICA. Haciendo ciertas excepciones (como la de Pellerano, por ej) lo que menos vemos de parte de los jugadores velezanos es una crítica mirando hacia adentro o unas ganas de cambiar verdaderamente la situación que viven. Si la gente se queja, no es casualidad. Hace rato que en los jugadores de Vélez no se ve el sacrificio necesario (dentro y fuera del campo de juego) como para pelear por un objetivo tan importante como lo es ganar un campeonato de Primera División. Es notoria la falta de entusiasmo (siendo bastante benévolos con la definición) en algunos juveniles (sin hacer nombres propios, el más criticado en los últimos días, y con razón, es Damián Escudero, aunque no es el único ni mucho menos) que llegan a Primera y piensan en el dinero y en la futura venta al exterior, pero no piensan en el presente. Es notoria la falta de entusiasmo en referentes del plantel, que juegan mal 7 u 8 partidos, y al hacer un gol o redondear una buena actuación, se suben a un pedestal y se piensan con derecho a criticar a la gente. Alguna vez fue Trotta, alguna otra vez fue Castromán, el campeonato pasado Balvorín, hace poquito fue Silva, y ayer fue Bustamante, secundado por algunos gestos de Zapata. BASTA. Hay que terminarla con estas muestras de inmadurez por parte de los jugadores. Y ojo, porque la responsabilidad acá no recae solo sobre los que entran al campo de juego, sino también sobre una dirigencia que se queda en el molde y no atina a tomar represalias (ni cuando no ponen lo que hay que poner, ni cuando hablan de más) y también de un cuerpo técnico que parecería ser bastante “blandito” a la hora de imponer sanciones o dejar las cosas bien claras. Si hay algo que se ve en los jugadores de Vélez es resentimiento: en lugar de festejar un gol con sus compañeros, se empeñan en buscar chivos expiatorios para dedicarle los goles, que siempre terminan siendo los hinchas de Vélez. Me parece que los jugadores tienen que sentar cabeza, mirar para adentro y ver que no tienen los pergaminos suficientes para ponerse a la gente en contra, porque ésta no se lo merece. Como dijo un prócer velezano, y filósofo contemporáneo: “TÚ NO HAS GANADO NADA”.

domingo, abril 20, 2008

Arsenal 0 - Vélez 0: aburrimiento asegurado


No es novedad: cada vez que el Fortín enfrentó a Arsenal de Sarandí, se volvió un suplicio poder doblegar al rival y llevarse los 3 puntos. Y más aún si, del otro lado, está un técnico "bicho" como lo es Gustavo Alfaro, quien conoce las mañas para dirigir a equipos chicos pero sacar buenos resultados. Esta no fue la excepción: Vélez empató, en un partido para el olvido, 0-0 con Arsenal.

Para este partido todos los fortineros teníamos la ilusión de volver a esa senda ganadora de los primeros partidos, que se había esfumado con las derrotas ante River y Estudiantes, y el empate ante Racing. Sin embargo, todo quedó en la ilusión, porque Vélez "recuperó la memoria" y volvió a jugar un pésimo partido, como en la mayoría de los encuentros de este Torneo Clausura. Uno no es tremendista si dice que al equipo no se le cae una idea ofensiva futbolísticamente hablando. No es tremendista si dice que a Escudero le falta mucho Toddy para ser un crack, como muchos vislumbraban en él (y mucho profesionalismo para no hacer cosas que no debe fuera del campo de juego). Tampoco es tremendista si dice que Sena tiene mucha suerte al seguir jugando en la Primera del Fortín, y que Vélez no liga una: justo se viene a lesionar el chileno Ponce. Es cierto que enfrente estaba el rival que siempre nos complica la vida, que cierra los espacios y que también, por qué no decirlo, la cancha de Arsenal es muy incómoda por lo pequeña que es. Sin embargo, nada de esto es excusa para hacer el mal partido que Vélez hizo hoy.

Se dieron muchos factores para poder decir que el conjunto de Tocalli jugó un pésimo encuentro:

* Los laterales nunca se soltaron o siquiera intentaron hacerlo, como sí pasó ante San Martín de San Juan.
* Zapata y Coronel, pese a recuperar muchas pelotas, se durmieron en varias pelotas que significaron contragolpes del rival.
* A Escudero lo está buscando la Interpol (?) pero no aparece
* Sena no llegó al fondo nunca
* Cristaldo es el "nuevo Ocampo": dura 45 minutos y después "cataplum" (?).

Y podríamos seguir, pero no es la idea. Hoy Vélez perdió una chance inmejorable para pelear en los primeros puestos, teniendo en cuenta que perdieron San Lorenzo y Central. Sin embargo, ya hay que empezar a pensar en el miércoles y a confiar en que, contra los cuervos, tenemos que ganar, sí o sí.

viernes, abril 18, 2008

¿Para qué estamos?


El andar del Fortín en este Torneo Clausura 2008 fue cuanto menos irregular. Se empezó ganando, se empató, se perdió y se volvió a ganar. Todo esto pasó en aproximadamente 10 fechas, entonces: ¿Dónde estamos parados? ¿Para qué estamos?

Personalmente, creo que este Vélez está, como dije a comienzos del campeonato, para pelear, y para entrar sin excusas a las Copas Sudamericana y Libertadores. Uno tiene que sentar cabeza, mirar para ambos lados y fijarse en qué estado se encuentra el equipo de Tocalli. En cuanto a individualidades, Vélez, se sabe y desde hace rato, depende pura y exclusivamente de un jugador que es sencillamente lagunero como la mayoría de los habilidosos: Damián Escudero. Por más que a su lado se encuentren jugadores de buen pie con Lionel Ríos, Alejandro Cabral y otros, el único que ha demostrado ser un talento nato es el hijo del “Pichi”. Tuvo un comienzo de su carrera profesional arrollador, con aquellos golazos múltiples y actuaciones estelares, pero luego, a partir de la ida de Mauro Zárate al Oriente, cuando tuvo que ponerse el equipo al hombro, no pudo hacerlo. Hoy día, Vélez siente y sufre por su ausencia dentro del campo de juego, donde en todo el campeonato no ha logrado coronar una buena actuación con todas las letras, algo extremadamente raro para un jugador del talento del “Pichi”.

Dicho esto, si hay algo de lo que depende el conjunto de Hugo Tocalli hoy día es de formar un GRUPO. Formar un plantel unido, que se conozca y que pueda afrontar desafíos realmente importantes. Vélez necesita, invariablemente, del juego colectivo. Ya no puede depender más de que aparezca tal o cual jugador. Se vio clarito el otro día ante San Juan, con las muy buenas actuaciones de jugadores como Ponce, Ugglesich, Coronel, Zapata y Silva. No es casualidad que los puestos de estos jugadores varíen, empezando por la defensa, pasando por el mediocampo y terminando en la delantera. Vélez lo que hoy necesita es un referente en cada línea del campo de juego, y lograr justamente, y valga más que nunca la redundancia, un volumen de juego importante, pero con la participación de la mayoría de sus jugadores, y no desligando responsabilidades en algún jugador únicamente. Cuando el arquero está bien, la defensa está ordenada, y la delantera está afilada, todo en un nivel homogéneo y general, se nota, y eso pasó el domingo pasado. Confiemos en que Tocalli va a saber sacar lo mejor de todos sus jugadores, y no nos centremos en un sistema de juego individualista que siempre tiene fecha de caducidad. Mejor, dejarle eso a Boca o a River.

lunes, abril 14, 2008

Volver al pasado


Hubo una vez un equipo que empezó el campeonato en gran manera, ganando varios partidos consecutivamente y siendo efectivo 100%. Hubo una vez un equipo con hambre de gloria, que metía y metía, y que, sin jugar bien, terminaba sacando los partidos adelante. Hubo una vez un Vélez puntero, un Vélez que quiere volver a serlo.

El equipo de Hugo Tocalli, en la tarde noche de ayer, derrotó claramente por 2-0 a San Martín de San Juan por 2-0, con un gol en contra de los sanjuaninos y una buena definición de Santiago Silva. Sin embargo, en el día de ayer el resultado quedó en segundo plano, para sí centrarnos en las buenas actuaciones de algunos jugadores que les sacaron una sonrisa y varios aplausos a la tribuna velezana. Y eso alegra y mucho.

Mucho se había hablado del pobrísimo nivel de Maxi Bustos a lo largo de toda su vid... digo del campeonato, sin marcar y además sin jugar a nada. Tocalli, por eso, metió mano, y luego de declarar que "me duele muchísimo hacer algunos cambios pero es lo mejor para el equipo" (¿entonces antes qué pasaba, Huguito, era tu amigo?) sacó, finalmente, al oriundo de San Luis de la cancha, y mandó al pibe Coronel, gran proyecto de las Inferiores velezanas. Este último tuvo un GRAN partido en el día de ayer, sacando al equipo hacia adelante, metiendo pelotas en profundidad para Cristaldo, marcando en todos lados, mordiendo, yendo a buscar adelante y sin achicarse ante nadie. Fue más que satisfactorio el balance para este muy buen jugador que, esperemos, de una vez por todas se pueda ganar el lugar que le pertenece por la calidad de jugador que es. Créase o no, yo creo que este cambio le dió otro aire a Vélez, que no se vió frenado en la mitad de la cancha por pequeños jugadores sin fútbol, sino que intentó ir siempre hacia adelante. Además, el rendimiento de otros jugadores fue superlativo en el día de ayer, léase:

* Víctor Zapata: para mí, la figura de la cancha. En el día de ayer no sólo que jugó sino que también ganó cada vez que fue a trabar y también, cada vez que fue a buscar una pelota a lo alto. Ante la pasividad de algunos compañeros en su sector para tirarse al piso o para siquiera saltar a cabecear (léase Escudero) el "Chapa" volvió a poner ganas adentro de un campo de juego y se notó. Además de la garra, en el segundo tiempo manejó los tiempos, no se desesperó, y siempre hizo la pausa correcta. Partido de 10 para el ex River.

* Waldo Ponce: no quiero ser exitista, y me niego a ilusionarme, pero la tarea del jugador chileno ayer fue muy muy buena. Paradójicamente, más allá de lo que hizo defensivamente, el convocado usualmente por Bielsa se destacó, como él dijo, por el excelente manejo de pelota y por no revolearla casi nunca (salvo cuando era necesario). Una jugada fue muy clarita: se la dan a él siendo último hombre, con 3 jugadores de San Juan yendo a apretar y él, amagando a entregar al arquero y darle un problema, levanta la cabeza y hace un gran cambio de frente dejandolo solo a Bustamante por la izquierda. Mucho panorama tiene este buen defensor, que merece seguir en el primer equipo. Además, demostró su gran pegada en un tiro libre que se fue por nada.

* Mariano Ugglesich: suena raro destacar a un jugador como Ugglesich, que muchas veces es vilipendiado por la gente por sus pocas capacidades técnicas a la hora de tratar al balón. Sin embargo, ayer, a muchos, nos tapó la boca. Partiendo de la posición de un tradicional lateral derecho, el "Ruso" no sólo cortó bien adelante muchas pelotas de los sanjuaninos, sino que tomó la lanza, fue hacia adelante y habilitó varias veces a compañeros en ataque. Parece que la cinta de capitán le hizo bien (?). Gran partido de Ugglesich.

Es inevitable hacer una pequeña mención al momento de Damián Escudero. Uno puede entender que el futbolista a veces tiene problemas que la gente no conoce, y que todos tienen sus malos (varios) días. Sin embargo, creo que, a menos que solucione sus problemas, es necesario darle un descanso. Por él, pero también por el equipo. Vélez últimamente está jugando con 10 jugadores y se nota. Ayer, lamentablemente, no hizo una bien, y se notó. Además, por su sector a Vélez le llegaron mucho (no tanto por el de Sena, obviamente) y faltó una rueda de auxilio (no, Bustos no, por dió´) para darle una mano a Bustamante.

En fin, en un resumen global, se puede decir que, a mí entender, los segundos 45 minutos del partido fueron los mejores 45 minutos del equipo de Tocalli en todo el campeonato. Vélez jugó, metió, corrió y toqueteó con sentido, yendo hacia adelante (sobre todo con la entrada de Cabral y Ríos, que le dieron otro aire). Con un Silva que aguantó todo lo que le tiraron (es Palermo, señores, con lo bueno y con lo malo (?)) una defensa sólida (aunque con problemas aéreos) y un mediocampo con un plan de juego, Vélez sacó tranquilamente el partido adelante luego de hacer el primer gol, y el segundo llegó por decantación. Bien Vélez.

PD: Parezco un poco mala leche pero...¿no les da un poco de miedo últimamente Montoya en las pelotas paradas? A mí si...

miércoles, abril 09, 2008

Sector Jorge Guinzburg

Como una gran medida y una idea que rondaba por el corazón de todos, se aprobó esta semana finalmente en reunión de Comisión Directiva, que el nuevo sector de pupitres para la prensa escrita, lleve el nombre de uno de los hinchas más emblemáticos y caracterizados de Vélez Sársfield además de un excelente profesional de los medios, como fuera Jorge Guinzburg.

Al actual sector de pupitres que habitualmente es destinado para la labor de la prensa escrita ubicado en la platea norte debajo de las cabinas y palcos, se le están realizando diversos trabajos de modernización y mejora para brindar un gran servicio.

Se espera que las obras en el mencionado sector finalicen a fin del presente mes de abril, en el momento que se hará la ceremonia de inauguración y en donde el gran velezano de corazón Jorge Guinzburg tenga su lugar dentro de su amado estadio José Amalfitani.

sábado, abril 05, 2008

Deprimente


Así se puede calificar el partido que ayer por la tarde-noche de Liniers Vélez empató ante Racing por 1-1, con goles de Ávalos para el visitante y Facundo Coria para el local. Ninguno de los dos equipos mostró siquiera un atisbo de idea para jugar al fútbol, y a eso le sumaron mucho roce físico. Por el lado del visitante, sólo Bastía y en cuenta gotas Maxi Moralez intentaron crear algún tipo de circuito de juego menor. Por el lado del visitante...bien gracias. Ni Escudero ni Cabral y mucho menos Zapata lograron hilvanar siquiera una jugada como la gente.

El nivel de Vélez demostrado en el día de ayer da para pensar mucho y para reflexionar aún más. No puede ser, bajo ningún punto de vista, que un equipo que aspire a pelear el campeonato (no digo a ser campeón, porque es chiste ya) haya corrido el riesgo de perder ante el peor equipo de la temporada, Racing Club. Lo sabemos todos: el visitante no tenía nada. No tiene dirigencia, no tiene jugadores, no tiene fútbol, y ni siquiera tiene club! Pero no importa, Vélez siempre está para darte una mano, y se encargó de hacerle todos los caminos más fáciles para que se pusiera en ventaja. Hay un problema fundamental en el juego de Vélez: el número 5. No me voy a subir al carro de putear al jugador con menos técnica del plantel (y también, a veces, parecería ser con menos quite) pero es indudable que el nivel de Bustos es extremadamente malo. Y me parece que la diferencia con otro tipo de jugadores es en el puesto que ocupa: cuando Escudero juega desastrosamente (como ayer) se lo putea pero se olvida rápidamente, porque su posición en el campo de juego, mal o bien, no es decisiva. Cuando Bustos, en cambio, tiene un partido (más) para el olvido, el equipo lo sufre el triple, porque él es el encargado de darle quite y equilibrio al equipo. Si él no lo hace, nadie lo va a hacer; no esperemos que Zapata corra a un rival o una pelota perdida, o que Escudero siquiera le haga sombra a los rivales. A Maxi Bustos se le dieron muchísimas oportunidades, y nunca tuvo un partido en el cual la gente diga "este tipo tiene algo para dar que no vimos todavía". Tampoco es un jugador promedio seis; al contrario. Entonces: ¿por qué seguir con él? Hoy por hoy, porque es el único que está. Con Razzotti en Perú, Vélez no tiene un número 5 aceptable, y eso es culpa de los dirigentes. Si cuando fueron a comprar, compraron un 4 (Vella) teniendo a uno mucho mejor como Díaz (que hoy, por esas cosas inexplicables de Vélez, juega en Reserva) y no a un volante de recuperación, la culpa es del dirigente. Sin ser extremista, Vélez cambió ayer cuando salió Bustos, y no es casualidad. Que se entienda: mucha culpa la tienen sus compañeros que, sabiendo de sus limitaciones técnicas, en lugar de buscar jugar seguro con algún jugador con más manejo de pelota, lo buscan siempre a él y se desligan de las responsabilidades. Él no es el encargado ni el responsable de generar fútbol; esos son otros, como Escudero, Ocampo, etc. Sin embargo, no veo viable que el oriundo de tierras cuyanas siga en Vélez. Simplemente, no creo que tenga la suficiente calidad.

En otro orden de cuentas, ayer se dió la dupla que muchos pedían invocando "las joyitas de las Inferiores" y demases expresiones similares. Se vió clarito: las Inferiores están cada vez peor. Sí, yo estuve en la cancha, vi que el gol velezano lo hizo Coria, pero eso no afecta todo lo demás que hizo en el partido. Ni él ni Cristaldo tuvieron la espalda para bancarse y cumplir con la oportunidad que tenían. La picardía de Cristaldo duró 30 minutos (luego se cansó y no corrió más) y la calidad de Coria apareció en una sola jugada en todo el partido. Así no hay delantera que valga. Nos hacen extrañar a Silva y Balvorín, muchachos (?).

Ojalá Vélez levante, pero hoy por hoy, la situación está complicada. No es GRAVE, pero sí PREOCUPANTE. Los demás NO TIENEN NADA, SEÑORES. A sentar cabeza...